Áreas jurídicas de Actuación

ÁREAS DE ESPECIALIZACIÓN:

 

Noelia Rebón

Iustitia est constants et perpetua voluntas ius suum cuique tribuere. “La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo suyo”.

DERECHO CIVIL

DERECHO DE FAMILIA Y MATRIMONIAL

DERECHO PENAL

DERECHO LABORAL (actuaciones en defensa de los derechos de los trabajadores).

DERECHO ADMINISTRATIVO Y CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO  (en materia de responsabilidad patrimonial).

RESPONSABILIDAD PENAL MENORES

Actuación ante la Fiscalía de Menores y el Juzgado de Menores.

ESPECIALIZACIÓN CONTRA EL ACOSO ESCOLAR (bullying) Y LABORAL (mobbing)

Asesoramiento y defensa especializada contra el acoso escolar (bullying) y laboral (mobbing).

 

 

 

 

Noelia Rebón

Noelia Rebón – Abogada

CONTRA EL ACOSO ESCOLAR

En la Instrucción nº 10/2005, de 6 de octubre, de la Fiscalía General del Estado, sobre el tratamiento del acoso escolar desde el sistema de justicia juvenil, se define el acoso escolar como : «la exposición de un alumno de forma repetida y durante un tiempo a acciones negativas que lleva a cabo otro u otros alumnos».

Así, el acoso escolar o bullying comprende un catálogo de conductas, permanentes o continuadas en el tiempo y desarrolladas por uno o más alumnos sobre otro, susceptibles de provocar en la víctima sentimientos de terror, de angustia y de inferioridad idóneos para humillarlo, envilecerlo y quebrantar su resistencia física y moral.

En los centros escolares de España, como se viene poniendo de manifiesto en los últimos tiempos gracias a una mayor difusión mediática y su consiguiente repercusión en la opinión pública, se producen actitudes y conductas agresivas entre alumnos, ya sean actos de maltrato físico, de maltrato psicológico y de exclusión social. El escenario habitual de los incidentes violentos es el propio recinto escolar -el aula, los patios de recreo, los pasillos, los aseos- así como en sus alrededores. Las partes implicadas en estos incidentes son los alumnos que agreden (agresores), los que sufren las agresiones (víctimas) y los testigos. Todos ellos sin excepción quedan marcados con el consiguiente detrimento de su desarrollo personal y social.

Otro fenómeno dentro del acoso escolar que ha suscitado numerosos debates es el auge del ciberacoso, facilitado por la llegada de las nuevas tecnologías e Internet, pues cada vez resulta más fácil compartir archivos, datos, fotografías, intimidades, chismes e incluso mentiras con el propósito de denigrar a un compañero o compañera. Incluso a veces se graban agresiones para después difundirlas.

Es necesario que la sociedad tome plena conciencia de que hay que erradicar cualquier episodio de violencia escolar. Los centros educativos deben ser lugares seguros donde los alumnos acudan no sólo para adquirir conocimientos sino también para formarse en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, de la igualdad y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia (LODE, art. 2), tal y como también se recoge en el Informe del Defensor del Pueblo: «Violencia Escolar: el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria obligatoria», Madrid (2000).

La Ley Orgánica 8/2003, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa modificó la redacción de algunos artículos de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo de Educación, como el párrafo k del artículo 1, en el que establece como principio de nuestro sistema la educación para la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos, así como para la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, y en especial en el del acoso escolar.

En el derecho español se han producido avances importantes en la consideración del niño, niña y adolescente como sujetos de derechos, así como en su protección frente a la violencia, como ilustran la reforma operada por la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, así como la Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio y la Ley 26/2015, ambas de modificación del sistema de protección de la infancia y la adolescencia.

Asimismo, la protección contra cualquier forma de violencia es un derecho fundamental de los niños, niñas y adolescentes, que está reconocido en la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por España en 1990. De conformidad a la Constitución española, los niños gozan también de la protección prevista en los acuerdos internacionales que recogen sus derechos (art. 39)

El acoso escolar implica la vulneración de varios derechos: a una vida con dignidad, a la igualdad, a la libertad, a ser escuchado, a la protección integral, a la educación, a no soportar actos abusivos.

 

 

CONTRA EL ACOSO LABORAL

Noelia Rebón - Abogada

Noelia Rebón – Abogada

El acoso laboral (mobbing) comprende una serie de comportamientos y conductas abusivas dirigidas a degradar psicológicamente a un trabajador, minándole la autoestima y la moral, mediante un hostigamiento y una situación de violencia psicológica continuada.

Los elementos básicos del acoso laboral son: a).- La intención de dañar, ya sea del empresario o de los directivos, ya sea de los compañeros de trabajo; b).- la producción de un daño en la esfera de los derechos personales más esenciales; c).- el carácter complejo, continuado, predeterminado y sistemático.

La situación fáctica de acoso moral se manifiesta a través de conductas hostiles contra la dignidad de la víctima – injurias, burlas, críticas, etc. – o contra su profesionalidad –encargos monótonos, innecesarios, desproporcionados, abusivos o impropios de su categoría profesional.

Así, el acoso moral o mobbing se ha venido definiendo como la conducta abusiva que se ejerce de forma sistemática sobre una persona en el ámbito laboral, manifestada especialmente a través de reiterados comportamientos, palabras o actitudes que lesionan su dignidad o integridad psíquica y que ponen en peligro o degradan sus condiciones de trabajo.

Actitudes de hostigamiento que conducen al aislamiento del trabajador afectado en el marco laboral, produciéndole afectación a su salud como ansiedad, estrés, pérdida de autoestima y alteraciones psicosomáticas y determinando, en ocasiones, el abandono de su empleo por resultarle insostenible la presión a que se encuentra sometido.